Hoy en día llevo tres años de voluntaria, donde he estado colaborando con cruz roja desde el departamento de juventud y de socorros y primeros auxilios hasta integración social, donde empecé a tratar con personas de la tercera edad, discapacitados, personas extranjeras...
Desde que era pequeña siempre me había gustado el tema de la educación, estar con niños pequeños como profesora o en jardín de infancia pero al mismo tiempo también me gustaba tratar con personas discapacitadas, personas mayores... en definitiva ser educadora.Cuando llegué a segundo de bachillerato aún estaba dudando entre ser profesora de niños pequeños o educadora social, finalmente preferí dedicarme a los niños pero la nota de selectividad no me permitió acceder a esa carrera y, entonces espere a los llamamientos donde me cogieron para educación social.
Llevo casi dos semanas de clases y aunque al principio no estaba muy segura de que era ser educador social me voy dando cuenta de que es una profesión que consiste en ayudar a los demás, dedicarte tanto a los niños como a los mas mayores, en definitiva es una profesión que te llena como persona.
Estos seis últimos meses he estado cuidando de un matrimonio con alzheimer y me he dado cuenta de que esto podría ser mi vocación y aunque es muy duro estar día a día con ellos es algo que me gusta porque me llena, me hace sentir que ayudo a los demás, y a pesar de que te hacen pasar malos momentos se compensa viendo lo felices que están gracias a ti...

No hay comentarios:
Publicar un comentario